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Cierre de Marzo 2026 en Cartera Permanente Global

También puedes ver el cierre de mes en formato vídeo en Youtube:


La Cartera Permanente Global de la que hablamos en este blog se inspira en el fondo MyInvestor Cartera Permanente, el cual gestiona 120 millones de euros en su formato fondo de inversión y 30 millones de euros en su formato fondo de pensiones, para un total de casi 150 millones de euros.


Rendimiento de la Cartera Permanente en Marzo 2026

La diversificación geográfica en una apuesta como la Cartera Permanente nos da un salto de calidad y nos permite no tener que apostar por el área geográfica dominante en cada momento. Y es que incluso en una estrategia tan sólida como es la de la Cartera Permanente, podría darse el caso de obtener rendimientos muy inferiores a los esperados en base a su media histórica, como vimos en el ejemplo de la Cartera Permanente japonesa.


Con la diversificación realizada en MyInvestor Cartera Permanente, conseguimos siempre no ser ni el primero ni el último, si no el del medio. En la inversión éste es uno de los principales objetivos a largo plazo, la consistencia.


Si quieres profundizar más en lo que comento, puedes hacerlo aquí.


El mes de marzo cierra con la Cartera Permanente Global cayendo en torno a un 4,87% de rentabilidad y el fondo MyInvestor Cartera Permanente cierra marzo muy por encima del Benchmark.


rentabilidad 2026 cartera permanente

Si analizamos las Carteras Permanentes en las diferentes áreas geográficas que forman parte de la Cartera Permanente Global, la foto de cierre de marzo era esta:

rentabilidad marzo cartera permanente

Marzo de 2026 ha sido un mes intenso. Lo que empezó el 28 de febrero con el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán se ha convertido en un conflicto que ha redefinido por completo el panorama financiero global en apenas cuatro semanas.

El mes arrancó con el petróleo disparándose. El Brent superó los 100 dólares por barril en la primera semana (algo que no veíamos desde 2022) y llegó a tocar los 119 dólares el 9 de marzo, cuando Irán cerró de facto el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo. Este estrecho, por donde transita un quinto del petróleo mundial, pasó de registrar más de 170 tránsitos diarios a prácticamente cero. Es difícil sobredimensionar lo que esto significa.


Las consecuencias se propagaron rápidamente. Europa, todavía recuperándose del shock energético de la guerra de Ucrania, se encontró de golpe con otra crisis de suministro. Los precios del gas natural europeo se dispararon a máximos desde 2023 después de que los ataques iraníes contra las instalaciones gasísticas de Qatar forzasen la paralización de producción del segundo mayor exportador de GNL del mundo. El comercio marítimo se convirtió en lo que la prensa describió como un "salvaje oeste", con las navieras añadiendo miles de dólares en recargos y abandonando contenedores en puertos remotos.


En los mercados financieros, el mes ha sido brutal para prácticamente todas las clases de activos tradicionales. Renta variable y renta fija han sufrido su mayor caída combinada desde 2022. El MSCI All Country World Index perdió alrededor del 9% en el mes. Los bonos europeos firmaron uno de sus peores meses desde 2022, con el coste de financiación italiano alcanzando el 4,14% y el francés el 3,9%, mientras los inversores apostaban por subidas de tipos del BCE para contener la inflación. La cartera 60/40 tradicional registró su peor rendimiento desde septiembre de 2022.


La OCDE publicó unas previsiones que confirmaron lo que los mercados ya intuían, la inflación en Estados Unidos alcanzará el 4,2% este año (la más alta del G7), impulsada por el shock energético. Los inversores pasaron de descontar dos bajadas de tipos de la Fed a apostar por posibles subidas. El espectro de la estanflación (alta inflación combinada con bajo crecimiento) dejó de ser una hipótesis académica para convertirse en el escenario central de muchos analistas.


Y luego está el oro. Quiero detenerme aquí porque sé que es el activo que más os interesa, dado el peso que tiene en nuestra cartera (un 25%). El oro vivió un mes de contrastes violentos. A principios de marzo, cuando los inversores buscaron refugio frente a la guerra, el precio superó los 5.400 dólares por onza, acercándose a máximos históricos. Pero a medida que el conflicto se intensificó y las pérdidas se extendieron por todos los mercados, el oro sufrió una caída superior al 8% en una sola sesión, borrando las ganancias del año.


¿Contradicción?


No exactamente. En momentos de estrés extremo, cuando los margin calls se acumulan y la necesidad de liquidez se impone, los inversores venden lo que pueden vender, y el oro, al ser el activo más líquido de los refugios, es muchas veces lo primero que se liquida. Es exactamente lo que ocurrió en marzo de 2020 al inicio de la pandemia. El mecanismo es conocido, la demanda excesiva de dólares (que sigue siendo la moneda de referencia para cubrir obligaciones) genera ventas forzadas de oro a corto plazo.


Es importante distinguir entre el comportamiento a corto plazo y la tesis de largo plazo. Los motivos estructurales que sostienen la posición en oro de nuestra cartera no solo siguen intactos, sino que se refuerzan. Los niveles de deuda pública a nivel global siguen en máximos históricos. La inflación ha vuelto con fuerza. La independencia de los bancos centrales está siendo cuestionada (Trump ha intensificado sus ataques a Powell durante todo el mes). Y los flujos de los bancos centrales hacia el oro como reserva alternativa al dólar continúan. El oro es un seguro, y los seguros a veces tienen episodios incómodos. Pero precisamente por eso los tenemos.


En cuanto a la dinámica del conflicto, el mes terminó con un Trump atrapado en su propia escalada. Sus amenazas pasaron de bombardear instalaciones nucleares a amenazar con destruir plantas eléctricas, luego con tomar el petróleo de Irán(comparándolo con Venezuela), y finalmente con un bloqueo naval del estrecho. Mientras tanto, sus idas y venidas en redes sociales (amenazas los fines de semana, gestos conciliadores entre semana) generaron una volatilidad extrema.

Pero Irán no es Venezuela, y eso ha quedado claro. El régimen, lejos de capitular, ha descubierto en el estrecho de Ormuz un arma más efectiva que su programa nuclear. Ha establecido peajes de hasta 2 millones de dólares en criptomoneda por barco, y su parlamento está legislando para regular el tráfico de forma permanente.


Como señaló un analista, Trump funciona convencido de que todo el mundo tiene un precio, pero algunos adversarios actúan por convicción ideológica, y eso cambia completamente la ecuación.


En el frente financiero más amplio, los flujos de inversores minoristas cayeron a mínimos de 2020 (datos de Vanda Research), los mercados de capitales se paralizaron, y los fondos de deuda distressed empezaron a identificar la situación como "la mayor oportunidad desde 2008", especialmente en el crédito privado.


¿Qué significa todo esto para nuestra cartera?

 La cartera permanente existe precisamente para entornos como este. Su diseño no pretende esquivar las tormentas, sino atravesarlas. El oro protege contra la inflación y la pérdida de confianza institucional. La renta fija a largo plazo ofrece un ancla cuando la deflación o la recesión amenazan. La renta variable participa de la recuperación cuando llega. Y la liquidez proporciona opcionalidad y estabilidad.


La historia nos enseña una y otra vez que los peores momentos para invertir con miedo son exactamente estos. La disciplina, la diversificación y la perspectiva a largo plazo son las herramientas que tenemos. Y funcionan.


Gracias por vuestra confianza. Como siempre, estamos a vuestra disposición para cualquier consulta.



Si quieres seguir el día a día de los mercados y cómo lo interpretamos desde la perspectiva de la cartera permanente, puedes suscribirte a nuestra newsletter en icariacap.substack.com, donde compartimos análisis y reflexiones de forma regular. También publicamos los cierres mensuales y contenido en vídeo en nuestro canal de YouTube, un formato que cada vez más de vosotros nos pedís.


Además de la Cartera Permanente, desde Andbank Wealth Management gestionamos dos vehículos que pueden encajar con perfiles diferentes. Icaria Patrimonio FIL es un fondo de inversión libre con filosofía endowment y enfoque patrimonialista que busca proteger y rentabilizar el patrimonio, diseñado para quien busca diversificación real más allá de lo convencional. Icaria Renta FIL se orienta a un perfil más defensivo, invirtiendo en deuda en euros con un enfoque conservador.


¿Prefieres que te acompañen?

Y si tu patrimonio supera los 100.000 € y prefieres una gestión personalizada en la que alguien se siente contigo a diseñar una cartera adaptada a tu situación, el equipo de Boutique Wealth, agentes de Andbank, puede ayudarte. Puedes escribirnos sin compromiso a través de nuestra página de contacto.


1 comentario


Invitado
hace 6 días

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