Un bono paga un 5%: ¿cómo puedo perder dinero con él?
Un bono al 5% parece lo más sencillo del mundo. Prestas 100, cobras 5 al año y al final te devuelven los 100. Y sin embargo en 2022 los bonos alemanes a largo plazo perdieron un 36% en un año, y quien compró un bono a diez años en 2020 todavía no ha recuperado lo que puso. La rentabilidad que te promete un bono solo es tuya si lo mantienes hasta el vencimiento y el emisor paga; por el camino, tres cosas pueden hacerte perder dinero. Que suban los tipos, que el emisor se deteriore y que la inflación se coma el cupón. Aquí las mido con números, sobre un bono al 5% comprado a la par, y abajo tienes el observatorio de renta fija cargado en la pestaña Escenarios. Elige un tramo (Bund, Treasury, España, crédito) y mueve los tipos para ver qué le pasa a su precio.
Primero: qué es un 5%
El 5% de un bono es su rentabilidad a vencimiento (la TIR), es decir, lo que ganas al año si lo compras hoy, cobras todos los cupones, los reinviertes al mismo tipo y esperas a que te devuelvan el principal. Cada una de esas condiciones puede fallar. Si vendes antes, ganas o pierdes lo que el precio se haya movido. Si los cupones los reinviertes a un tipo más bajo, ganas menos del 5%. Y si el emisor no paga, pierdes una parte o todo. En septiembre de 2026 el bono americano a diez años paga un 4,8% y el de treinta un 5,3%; el Bund a diez años, un 3,4%; el bono español, un 3,5%; el crédito americano de calidad, un 5,5%; el high yield americano, un 7,2% y el europeo, un 5,8%. Un 5% hoy es un bono público americano largo, un bono corporativo de calidad o un high yield europeo, y en cada caso el riesgo que compras es distinto.
Cuando suben los tipos: la duración
El precio de un bono se mueve al revés que los tipos, y cuánto se mueve depende de su plazo. Un bono al 5% a diez años vale 100 hoy; si dentro de un año los tipos de bonos como el tuyo están en el 6%, el tuyo, que paga 5 cuando el mercado exige 6, vale 93,2. Has cobrado 5 de cupón y has perdido 6,8 de precio, un –1,8% en el año. Si los tipos suben dos puntos, un –8%; tres puntos, un –13,7%. Con un bono a treinta años los mismos movimientos valen –8,6%, –19,6% y –28,5%. Con uno a dos años, casi nada (+4,1%, +3,1% y +2,2%), porque el bono vence enseguida y te devuelven los 100 pase lo que pase con los tipos.
| Bono al 5% comprado a la par; rentabilidad total en un año si los tipos… | Bajan 1 punto | No se mueven | Suben 1 punto | Suben 2 puntos | Suben 3 puntos | Subida que borra el cupón |
|---|---|---|---|---|---|---|
| A 2 años (duración 1,9) | +6,0% | +5,0% | +4,1% | +3,1% | +2,2% | 5,5 puntos |
| A 5 años (duración 4,3) | +8,6% | +5,0% | +1,5% | –1,8% | –4,9% | 1,5 puntos |
| A 10 años (duración 7,7) | +12,4% | +5,0% | –1,8% | –8,0% | –13,7% | 0,7 puntos |
| A 30 años (duración 15,4) | +22,0% | +5,0% | –8,6% | –19,6% | –28,5% | 0,3 puntos |
La última columna es la que más me gusta. Mide cuánto tienen que subir los tipos en un año para que el bono no te dé nada. En un bono a treinta años, un tercio de punto. En uno a diez, tres cuartos de punto. Los tipos americanos a diez años han subido 0,6 puntos en los últimos doce meses; los del Bund, 0,6; los del bono AAA de la zona euro a dos años, 0,9. Son movimientos normales de un año cualquiera, y bastan para dejar a cero el cupón de un bono largo. La duración, la cifra entre paréntesis, es la que resume todo. Dice, aproximadamente, cuánto pierde el bono por cada punto que suben los tipos.
Lo que pasa después importa tanto como la caída. Si compras un bono a diez años al 5% y los tipos suben dos puntos el primer año, pierdes un 8% y tardas tres años en volver a tener lo que pusiste, porque desde ese momento el bono te rinde el 7% del mercado. Pero solo al cabo de unos nueve años (el vencimiento) vuelves a tener lo mismo que si los tipos no se hubieran movido. Un bono es un contrato que se cumple al final; en medio, es un activo que sube y baja como cualquier otro.
Lo que pasó en 2022, en cifras
Es el mejor ejemplo porque es el más reciente y el más olvidado. El Bund a diez años pagaba un –0,7% en agosto de 2019 (sí, negativo) y hoy paga un 3,4%, cuatro puntos de subida. Con las duraciones que tenían aquellos bonos, la cuenta de arriba da lo que pasó. Los bonos alemanes a largo plazo, medidos con un índice de veinte a treinta años, cayeron un 35,8% solo en 2022, y desde su máximo de 2019 han perdido un 44% y siguen sin recuperarlo. Los bonos a diez años cayeron un 22% en 2022; los de uno a tres años, un 8%. Los bonos americanos a largo plazo perdieron un 32% ese año y un 49% desde el máximo. Quien compró un bono al 0% en 2020 para «no arriesgar» ha perdido en cuatro años lo que la bolsa pierde en una crisis grande. No fue un accidente, fue la duración haciendo su trabajo cuando los tipos volvieron a un nivel normal.
Cuando el emisor se deteriora: el crédito
Un bono al 5% cuando el Estado paga un 3,4% lleva 1,6 puntos de prima por el riesgo de que el emisor no pague. Esa prima (el diferencial) también sube y baja, y cuando sube el precio cae exactamente igual que con los tipos. Un bono high yield al 5% con una duración de cuatro años pierde un 4% del precio si su diferencial se amplía un punto, y un 8% si se amplía dos, aunque los tipos del Estado no se hayan movido. Hoy el diferencial del high yield americano está en 2,65 puntos, en el 4% más bajo de los últimos tres años, y el europeo en el 8% más bajo. El mercado cobra hoy menos que casi nunca por ese riesgo, lo que significa que hay más recorrido hacia arriba que hacia abajo. En 2008 el high yield europeo cayó un 35%. Y si el emisor no paga, la cuenta cambia de escala. En un impago se recupera de media entre el 30% y el 60% del nominal, así que un solo bono que quiebre en una cartera de veinte se lleva el cupón de todos los demás durante un año.
Cuando la inflación se lo come: el tipo real
Un 5% con una inflación del 3% (la americana está en el 3,3% y la europea en el 2,9%) es un 1,9% real. Con una inflación del 5%, es cero. Cobras el cupón y compras lo mismo que antes. Con la del 8% de 2022, pierdes poder adquisitivo cada año aunque el bono no baje de precio. Es la pérdida que no se ve en el extracto, y la razón de que un bono al 5% no sea automáticamente mejor que uno al 3%, porque depende de la inflación que venga en cada moneda. El mercado americano descuenta hoy una inflación media del 2,35% en los próximos diez años (es lo que separa al bono normal del bono ligado a la inflación, que paga un 2,4% real), y ese 2,4% real está por encima del 96% de los datos desde 2003.
Cómo se pierde menos
La duración se elige, y es la decisión que más pesa. Un bono a dos años necesita una subida de tipos de cinco puntos y medio para dejarte a cero en un año; uno a treinta, un tercio de punto. Comprar el plazo más largo porque paga un 5,3% en vez del 4,3% del corto es aceptar ocho veces más riesgo de precio por un punto de rentabilidad. La segunda decisión es la calidad. Un diferencial estrecho como el de hoy paga poco por un riesgo que se materializa de golpe. Y la tercera es la moneda, porque un bono americano al 4,8% visto desde el euro no es un bono tranquilo. La divisa le añade más volatilidad que los tipos. Lo mido en ¿conviene cubrir el dólar?.
Cómo lo aplico yo
Icaria Renta, el fondo conservador de renta fija que gestiono, está construido alrededor de las tres pérdidas de esta página. Duraciones cortas, para que una subida de tipos sea un rasguño y no una herida; crédito que se pueda vender en días, no bonos que solo tienen precio cuando nadie lo necesita; y una regla que me obligo a cumplir, la de no perseguir la rentabilidad más alta del escaparate, porque un punto más de cupón casi siempre es un punto más de riesgo de precio, de impago o de liquidez que alguien ha decidido no cobrar. Cómo se traduce eso en la cartera, trimestre a trimestre, está en las cartas trimestrales. Icaria Renta es un fondo de inversión libre, no es un producto para cualquier inversor ni esto es una oferta; lo que sí es público es cómo pienso, y el observatorio de renta fija es el mismo panel que miro yo, actualizado cada semana.
Preguntas frecuentes
¿Se puede perder dinero con un bono?
Sí, de tres formas. Si suben los tipos y vendes antes del vencimiento, porque el precio cae (un bono a diez años pierde en torno a un 8% si los tipos suben dos puntos); si el emisor se deteriora o impaga; y si la inflación supera al cupón, aunque el precio no se mueva.
¿Cuánto cae un bono si suben los tipos un 1%?
Aproximadamente su duración en puntos porcentuales. Un 2% un bono a dos años, un 4% uno a cinco, un 8% uno a diez y un 15% uno a treinta. Restando el cupón cobrado, el resultado del año es +4,1%, +1,5%, –1,8% y –8,6% para un bono al 5%.
¿Recupero la pérdida si aguanto hasta el vencimiento?
Sí, si el emisor paga. Al vencimiento te devuelven el nominal y habrás ganado la TIR a la que compraste. Pero recuperar lo que habrías tenido sin la subida de tipos lleva tantos años como duración tenga el bono, y por el camino el dinero no está disponible sin pérdida.
¿Qué pasó con los bonos en 2022?
Los tipos subieron entre tres y cuatro puntos desde niveles cercanos a cero, y los bonos alemanes a largo plazo perdieron un 36% en el año y un 44% desde su máximo de 2019; los americanos a largo plazo, un 32% y un 49%. Los de corto plazo perdieron entre un 2% y un 8%.
Sigue con esto
Para ver qué paga hoy cada tramo, en qué percentil de su historia está y qué le pasaría si los tipos se mueven, el observatorio de renta fija, que se actualiza cada semana. Para el papel de los bonos dentro de una cartera (y por qué los bonos largos tienen sentido junto a otros activos aunque caigan un 44%), la guía de la Cartera Permanente y su simulación desde 1970. Y si el bono es en dólares, ¿conviene cubrir el dólar?.
Aviso. Esta página es educativa. Los cálculos son sobre un bono teórico al 5% comprado a la par, con cupón anual y sin costes ni impuestos; los datos de mercado son los del observatorio en la fecha indicada. Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras y nada de lo que aparece aquí es una recomendación de inversión ni una oferta de ningún producto. Los cálculos pueden contener errores. Si encuentras uno, escríbeme.