Simulador de la Cartera Permanente: qué ha dado desde 1970 en euros
Un cuarto en acciones, un cuarto en bonos a largo plazo, un cuarto en oro y un cuarto en liquidez. Esa es la Cartera Permanente que Harry Browne diseñó en los años setenta, la estrategia que llevo años aplicando y que explico a fondo en mi guía de la Cartera Permanente. Aquí la tienes cargada en el simulador con datos mensuales desde 1970, en euros y con la inflación europea, para que veas año a año qué habría pasado con tu dinero, y no una rentabilidad media que no cuenta nada de cómo se llega hasta ella.
Debajo puedes cambiar el año de inicio, pasarla a dólares, descontar la inflación o tocar los pesos. Todo se recalcula al instante y cada configuración tiene su propio enlace para que la guardes o la compartas.
Las cifras que importan
Desde enero de 1970 hasta julio de 2026 la Cartera Permanente en euros ha dado un 7,5% anual nominal, que se queda en un 4,5% al año después de descontar la inflación. 10.000 euros invertidos en 1970 serían hoy unos 592.000 euros, doce veces su poder adquisitivo inicial una vez descontado que los precios se han multiplicado por casi cinco en este tiempo.
Pero lo que hace distinta a esta cartera no es la rentabilidad, es el camino. La volatilidad anualizada es del 7,2%, menos de la mitad que la de la bolsa mundial. De 56 años completos, 49 acabaron en positivo. El peor fue 1990, con un −10,8%, y el mejor 1979, con un +28,8%. La mayor caída desde un máximo fue del 13,0%, entre agosto de 1989 y diciembre de 1990, y en mayo de 1991 ya estaba recuperada. El periodo más largo sin superar un máximo anterior duró tres años y medio, entre agosto de 2000 y marzo de 2004, y en ese tramo la caída nunca pasó del 9,3%.
Si quieres tener una referencia, la bolsa mundial en euros dio en el mismo periodo un 8,6% nominal (un punto más al año) a cambio de una volatilidad del 15,1%, una caída máxima del 53,9% y trece años seguidos sin recuperar el máximo de 2000. Tienes la comparación completa en Cartera Permanente frente a MSCI World.
Las caídas, una a una
En la pestaña Riesgo del simulador están las cinco peores caídas con su fecha de inicio, su punto más bajo y el mes en el que se recuperó el máximo anterior. Me parece la tabla más útil de toda la herramienta, porque es lo que se vive de verdad cuando se invierte.
La peor empezó en agosto de 1989 y llegó al −13,0% en diciembre de 1990. El Bundesbank subía tipos tras la reunificación y los tres activos de riesgo cayeron a la vez medidos en marcos (las acciones un 32%, el oro un 18% y los bonos largos un 10%), y solo la liquidez, que pagaba más de un 8% al año, amortiguó el golpe. Aun así, en mayo de 1991 la cartera estaba de vuelta en máximos. La segunda es la de 2022, con un −10,4% entre diciembre de 2021 y diciembre de 2022. Los bonos largos perdieron un 36%, las acciones un 13% y la liquidez no dio nada; solo el oro, con un +7% en euros, aguantó, y la recuperación llegó en marzo de 2024, 27 meses después. Las otras tres se quedan por debajo del 10% y son el crac de 1987 (−9,6%, recuperada en catorce meses), la crisis de los bonos de 1994 (−9,3%, recuperada en dos años) y la de 1974 (−9,3%, recuperada en once meses).
Esto es lo que quiero que veas. Ninguna caída pasó del 13% y la más larga tardó tres años y medio en volver al máximo. Con la bolsa, el mismo cuadro tiene caídas del 50% y recuperaciones de ocho y trece años.
Por qué la versión americana da más
La Cartera Permanente clásica (acciones, bonos largos y letras del Tesoro de Estados Unidos, más oro) ha dado un 8,8% nominal en dólares desde 1970, un 4,7% real. La diferencia con el 7,5% en euros no está en la cartera, está en la divisa. El dólar vale hoy poco más de la mitad de lo que valía en marcos en 1970, y esa pérdida se la come cualquier inversor europeo que mida en su moneda una cartera de activos americanos. Descontada la inflación de cada país, las dos versiones dan casi lo mismo, un 4,5% frente a un 4,7%, que es exactamente lo que cabe esperar de una cartera pensada para funcionar en cualquier escenario. En el simulador puedes ver la versión americana eligiendo «Cartera Permanente clásica». Se muestra en dólares, porque vista en euros mezclaría el efecto del tipo de cambio con el de la propia cartera.
Empezar en el peor momento
La mejor manera de entender una cartera es empezar justo antes de una crisis. Con los accesos rápidos de arriba lo haces con un clic. Quien empezó en enero de 2000, con la burbuja tecnológica a punto de estallar, ha obtenido desde entonces un 6,1% anual, y la peor caída que ha vivido ha sido la del 10,4% de 2022 y no la de 2000 ni la de 2008. Quien empezó en enero de 2008 lleva un 6,7% anual, y aquel año la cartera cayó un 5,6% desde su máximo mientras la bolsa mundial perdía casi un 40% en euros. Y quien empezó en enero de 2022, el peor año para bonos y acciones en décadas, cayó un 9,3% ese año, recuperó el máximo en enero de 2024 y lleva un 5,9% anual.
Tres inicios, tres crisis distintas y en ninguna hizo falta acertar el momento. Esa es la idea de la cartera, y por eso la simulación por año de inicio (el mapa de calor de la pestaña Rentabilidad) me parece más útil que cualquier rentabilidad media.
Cuánto se podía retirar
En la pestaña Retiro está lo que más me preguntáis. La tasa de retirada segura a 30 años de la Cartera Permanente en euros es del 5,0% y corresponde al porcentaje del capital inicial que se podía gastar cada año, actualizado con la inflación, sin quedarse a cero en ninguna jubilación de 30 años empezada entre 1970 y 1996. La peor fue la que empezó en 1987. La tasa perpetua, la que además acaba los 30 años con el mismo poder adquisitivo con el que empezó, es del 3,4%. Para retirar 2.000 euros al mes de hoy hacen falta unos 482.000 euros con la tasa segura y unos 697.000 con la perpetua. Lo explico en cuánto necesito para vivir de rentas.
Cómo está construida la simulación
Acciones de mercados desarrollados (MSCI World con dividendos), bonos alemanes a largo plazo, oro al fixing de Londres y liquidez al tipo interbancario a tres meses, todo convertido a euros con el tipo de cambio de fin de mes (marco alemán antes de 1999) y con la inflación armonizada de la zona euro, que antes de 1997 es la alemana. Rebalanceo cada enero, sin costes ni impuestos, así que una cartera real queda algo por debajo. En la pestaña «Datos y método» tienes todas las fuentes y las limitaciones que conviene conocer.
Preguntas frecuentes
¿Qué rentabilidad ha dado la Cartera Permanente?
En euros y desde 1970, un 7,5% anual nominal y un 4,5% real. La versión americana, en dólares, un 8,8% nominal y un 4,7% real. La rentabilidad de referencia (el percentil 15 de todos los periodos de 15 años, es decir, lo que ha dado en los malos) es del 3,7% real en euros.
¿Cuál ha sido su mayor caída?
Un 13,0% entre agosto de 1989 y diciembre de 1990, medida mes a mes y en términos nominales. Si descuentas la inflación, la peor es la de 2021-2022, con un 18% real. En el simulador puedes elegir entre las dos formas de verlo.
¿Cuántos años ha acabado en negativo?
Siete de 56 años. Fueron 1987 (−0,5%), 1990 (−10,8%), 1994 (−5,5%), 2002 (−3,0%), 2008 (−1,1%), 2013 (−4,1%) y 2022 (−10,4%). La bolsa mundial en euros acabó en negativo quince de esos 56 años.
¿Puedo cambiar los pesos o los activos?
Sí. Pulsa «Editar composición» y reparte el 100% entre los 53 activos disponibles. Puedes sustituir los bonos alemanes por los del Tesoro americano, añadir acciones pequeñas de valor o probar con un 20% de oro en vez de un 25%. La simulación arranca en el primer enero en el que todos los activos elegidos tienen datos.
¿Es una recomendación de inversión?
No. Es una herramienta educativa con datos históricos. Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras y nada de lo que aparece aquí es una recomendación ni una oferta de ningún producto.
Cómo lo aplico yo
Esta cartera no es solo una simulación para mí, es la que gestiono. MyInvestor Cartera Permanente, el fondo que llevo con Rafael Ortega, aplica la idea de Harry Browne con una diferencia importante respecto a la versión de arriba. En lugar de una sola cartera en euros, reparte el patrimonio entre varias geografías, cada una con sus acciones, sus bonos, su oro y su liquidez, para no depender de una única moneda ni de un único banco central. Se rebalancea con reglas fijadas de antemano y no hay más decisiones que esas, que es justo lo que hace que la estrategia sea repetible. Lo que la simulación no recoge (los costes, los fondos y bonos concretos, el rebalanceo real) está explicado en la guía de la Cartera Permanente, y cada trimestre cuento en las cartas trimestrales qué ha hecho cada activo y por qué, casi siempre, no hemos tocado nada. Una simulación con índices y un fondo real no son lo mismo. El fondo tiene costes y una composición que no es exactamente esta.
Sigue con esto
Si la Cartera Permanente te interesa, lo siguiente que te recomiendo es la guía completa, donde explico qué papel juega cada activo en cada fase del ciclo y cómo la aplico, y las entradas sobre Cartera Permanente del blog. Si quieres ver cómo cambia al inclinarla hacia la prosperidad, tienes la comparación Golden Butterfly frente a Cartera Permanente, y si lo que te preocupa es cuándo podrás vivir de tu cartera, la calculadora de independencia financiera. Todas las demás carteras y los 53 activos están en el simulador de carteras.
Aviso. Esta página es educativa. Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras y nada de lo que aparece aquí es una recomendación de inversión ni una oferta de ningún producto. Los cálculos pueden contener errores. Si encuentras uno, escríbeme.