La bolsa está en máximos: ¿invierto ahora o espero una caída?
Cada vez que la bolsa marca un máximo histórico recibo la misma pregunta, «¿no es mejor esperar a que caiga?». Suena prudente. Los datos dicen otra cosa, y como es una pregunta que se repite desde hace décadas, la he medido con todos los máximos desde 1970, para ver qué pasó en el año, en los cinco y en los diez años siguientes a invertir en un máximo frente a hacerlo cualquier otro día, y qué pasó con quien esperó una caída del 10% para entrar. Abajo tienes la simulación cargada con la bolsa mundial en euros; en la pestaña Decidir puedes cambiar la cartera, el plazo y el tamaño de la caída que esperarías.
Adelanto dos cifras. Uno de cada cuatro meses desde 1970 ha sido un máximo histórico, así que esperar a que no lo sea es esperar mucho. Y la caída del 10% que todo el mundo espera llegó, dentro de los diez años siguientes, en la mitad de las ocasiones; la otra mitad se quedó esperando.
Los máximos son lo normal
La bolsa mundial en euros ha estado en máximo histórico en el 25% de los meses desde enero de 1970 (167 de 679); la bolsa americana en dólares, en el 33%. Es lo que cabe esperar de algo que sube a largo plazo. Pasa más tiempo cerca de sus máximos que lejos de ellos. Un máximo no es una señal de nada, es el estado habitual de un activo que crece. Otra cosa es a qué precio se marca ese máximo, y a eso voy más abajo. Las carteras diversificadas están en máximos aún más a menudo, porque caen menos y vuelven antes. La Cartera Permanente en euros marcó máximo en el 36% de los meses y la 60/40 en el 34%.
Qué pasó después de cada máximo
He separado todos los meses desde 1970 en dos grupos, los que eran máximo histórico y los que no. Para cada grupo, la rentabilidad mediana de invertir ese mes y la proporción de veces que acabaste perdiendo dinero, a uno, tres, cinco y diez años.
| Bolsa mundial en euros | Mediana anual entrando en máximos | Mediana anual el resto de meses | Acabaste en pérdidas (máximos) | Acabaste en pérdidas (resto) |
|---|---|---|---|---|
| A 1 año | 8,3% | 11,7% | 27% | 25% |
| A 3 años | 10,9% | 11,2% | 17% | 21% |
| A 5 años | 11,2% | 9,0% | 20% | 19% |
| A 10 años | 8,3% | 10,5% | 11% | 5% |
Entrar en máximos ha dado algo menos que entrar en otro momento (dos puntos menos al año a diez años) y a diez años se acabó en pérdidas en el 11% de los casos frente al 5%. Esa diferencia existe y no la voy a esconder. Los máximos de 1999-2000 y de 2007 fueron malos puntos de entrada. Pero fíjate en lo que no dice la tabla. No dice que invertir en máximos pierda dinero. Dice que en el 89% de las veces ganaste a diez años, con una mediana del 8,3% anual, y que a tres y cinco años no se distingue de entrar cualquier otro día. Con la bolsa americana en dólares, que tiene el histórico más largo y más limpio, la diferencia es aún menor, 11,7% anual desde máximos frente a 13,2% el resto de meses, a diez años.
Con una cartera diversificada la pregunta desaparece. Con la Cartera Permanente en euros, entrar en máximos dio un 6,5% anual a diez años y entrar el resto de meses un 6,9%, y en ningún caso, ni en máximos ni fuera de ellos, se acabó en pérdidas a cinco o diez años.
Esperar la caída: lo que cuesta cada mes de espera
La alternativa a invertir en máximos es esperar una caída. La he simulado con la regla más común, que es quedarse en liquidez hasta que la bolsa caiga un 10% desde el día en que decidiste esperar, y entonces invertir todo. Con los 560 inicios de diez años desde 1970:
| Esperar una caída para entrar (bolsa mundial en euros, 10 años) | Caída del 10% | Caída del 20% |
|---|---|---|
| La caída llegó dentro de los 10 años | 49% de los inicios | 33% |
| Meses de espera cuando llegó (mediana) | 9 | 17 |
| Se quedó diez años en liquidez | 51% | 67% |
| Rentabilidad mediana de esperar | 6,5% anual | 6,3% anual |
| Rentabilidad mediana de entrar el primer día | 10,0% anual | 10,0% anual |
| Entrar el primer día ganó a esperar | 50% de las veces | 66% |
Es una moneda al aire con una cara muy cara. Cuando la caída llega pronto, esperar gana, y gana mucho. Quien decidió esperar en octubre de 2007 entró cuatro meses después con un 10% de descuento y acabó los diez años con un 127% frente al 92% de quien entró el primer día. Pero cuando no llega, la factura es enorme. Quien esperó la caída del 10% desde marzo de 2003, desde marzo de 2009 o desde enero de 2015 nunca la vio y acabó los diez años con la rentabilidad de la liquidez (entre el 3% y el 25% acumulado) frente al 97%, el 300% y el 218% de la bolsa. Por eso la mediana de esperar es 3,5 puntos anuales peor que la de entrar, aunque las veces que gana y las que pierde estén repartidas al 50%.
Ponerle un límite a la espera arregla poco. Si te das como mucho dos años y entras pase lo que pase, la mediana sube al 8,9% anual, todavía un punto por debajo de entrar el primer día. Esperar con límite gana algo más de la mitad de las veces, pero cuando pierde, pierde más. Y esperar una caída mayor lo empeora. La del 20% solo llegó en un tercio de los inicios, tras diecisiete meses de mediana.
Por qué la intuición falla
La intuición dice que después de un máximo viene una caída, y es verdad que siempre acaba viniendo. Lo que la intuición no calcula es desde qué nivel. La bolsa mundial en euros marcó máximo en febrero de 2014; la siguiente caída del 10% llegó en septiembre de 2015, desde un nivel en torno a un 40% más alto, y en el suelo de esa caída la bolsa seguía más de un 20% por encima del máximo de 2014. Quien esperó desde diciembre de 2023 vio su caída en abril de 2025, un 15% por encima de donde estaba cuando decidió esperar. En los dos casos, quien esperó la caída entró más caro que quien no esperó. Un máximo histórico dice dónde ha estado la bolsa, no dónde va a estar, y el coste de no estar dentro mientras sube supera, en la mediana, al ahorro de entrar tras la caída.
Hay una forma de tener las dos cosas, y es la que uso. Consiste en no esperar con todo el dinero, sino tener una cartera en la que siempre hay algo que ha caído y algo que ha subido, y rebalancear. Compras lo que ha caído con lo que ha subido, sin tener que adivinar cuándo.
Máximos no es lo mismo que caro
Todo lo anterior hay que leerlo con un contexto que casi nadie da cuando cita estos datos. Que la bolsa esté en máximos no dice nada por sí solo. Lo que importa es a qué precio está, y no es lo mismo un máximo con la bolsa a quince veces beneficios que a cuarenta. Los peores periodos de diez años de la bolsa mundial en euros empezaron entre 1999 y 2000, cuando la bolsa americana estaba más cara que nunca. Quien entró en el máximo de septiembre de 2000 perdió más de la mitad y tardó trece años en recuperar su dinero. Y quien entró en la bolsa japonesa en su máximo de 1989 tardó veintiocho años, medido en dólares y con dividendos. Los máximos de la tabla de arriba que acabaron en pérdidas a diez años son todos de 1999 y 2000, con la bolsa americana más cara que nunca.
Escribo esto en septiembre de 2026 con el CAPE de la bolsa americana, que es el precio que se paga por los beneficios medios de los últimos diez años, en 41. Solo ha estado más alto en el pico de la burbuja tecnológica, a finales de 1999, y su media histórica es 17. Al mismo tiempo el tipo real del Tesoro americano a diez años, lo que paga por encima de la inflación, ronda el 2,4%, más alto que en casi cualquier momento desde 2003. Es decir, la bolsa americana rinde hoy en beneficios más o menos lo mismo que un bono protegido de la inflación, y la prima por asumir su riesgo, medida así, es cero. Las únicas veces que la bolsa americana ha estado tan cara, o cerca, fueron 1929 y 2000, y la década siguiente fue mala en las dos.
No sé si eso significa que viene una caída, y nadie lo sabe. La historia dice que esperar en liquidez sale caro y dice también que entrar con todo en una bolsa muy cara ha salido mal las veces que se ha hecho. Las dos cosas son verdad a la vez, y la forma de resolverlo no es acertar el momento. Es no esperar la caída en liquidez ni entrar con todo en bolsa, sino estar invertido en una cartera que la aguante. En el máximo de 2000 la Cartera Permanente en euros cayó un 9% en el peor momento y recuperó en tres años y medio, mientras la bolsa caía un 54% y tardaba trece años. Quien la tenía no necesitó acertar nada.
Cómo lo aplico yo
En MyInvestor Cartera Permanente, el fondo que gestiono con Rafael Ortega, nunca esperamos. Lo que entra se invierte según la cartera objetivo, y lo que ha subido de más se vende para comprar lo que ha caído. Es la manera de que la pregunta de esta página no exista, porque en una cartera con acciones, bonos largos, oro y liquidez repartidos por geografías siempre hay algún activo lejos de sus máximos. Tanto la Cartera Permanente como Icaria Patrimonio, el fondo tipo endowment que gestiono, son carteras defensivas por diseño. Buscan proteger en los entornos peligrosos, y un mercado tan caro como el de hoy es uno de ellos. No aspiran a ganar lo que la bolsa en los años buenos, aspiran a que el partícipe siga dentro cuando llega la recuperación, que es el único momento en el que se cobra. Puedes ver cómo se traduce en decisiones concretas en las cartas trimestrales y qué es exactamente el fondo en la guía de la Cartera Permanente. Ten en cuenta que una cartera simulada con índices y un fondo real no son lo mismo. El fondo tiene costes, decisiones de gestión y una composición que no es la de la simulación.
Preguntas frecuentes
¿Es mala idea invertir cuando la bolsa está en máximos?
No con los datos de 1970 a 2026. Invertir en un máximo histórico de la bolsa mundial en euros dio una mediana del 8,3% anual a diez años, con ganancias en el 89% de los casos; entrar cualquier otro mes dio un 10,5%. Es algo peor, no es malo, y a tres y cinco años no hay diferencia.
¿Cada cuánto está la bolsa en máximos?
La bolsa mundial en euros ha estado en máximo histórico uno de cada cuatro meses desde 1970; la americana en dólares, uno de cada tres. Una cartera diversificada como la Cartera Permanente, más de uno de cada tres meses, porque cae menos y vuelve antes.
¿Compensa esperar a una corrección del 10% para entrar?
En la mitad de los inicios desde 1970 la corrección llegó dentro de los diez años siguientes (tras nueve meses de mediana) y esperar salió bien; en la otra mitad no llegó y el dinero se quedó diez años en liquidez. La mediana de esperar fue del 6,5% anual frente al 10% de entrar el primer día.
¿Y si la bolsa está en máximos y además está cara?
Entonces el máximo sí importa. Los únicos máximos de la tabla que acabaron en pérdidas a diez años son los de 1999 y 2000, con la bolsa americana más cara que nunca, y los de 2007 pasaron por una caída del 47% antes de recuperarse. Con la bolsa americana a un CAPE de 41 en septiembre de 2026, lo que hago no es esperar en liquidez, es estar en una cartera que aguante la caída si llega, como la Cartera Permanente, que en el máximo de 2000 cayó un 9% frente al 54% de la bolsa.
¿Qué hago si tengo miedo de entrar ahora?
Reparte la entrada en seis o doce meses, que cuesta unos tres puntos del capital en la mediana pero te ahorra el peor primer año, o entra en una cartera diversificada, donde el momento de entrada pesa muy poco. Lo mido en ¿invertir todo de golpe o poco a poco?.
Sigue con esto
La decisión hermana de esta es invertir todo hoy o repartirlo en doce meses. Para ver qué carteras hacen irrelevante el momento de entrada, la simulación de la Cartera Permanente y Golden Butterfly frente a Cartera Permanente. Y si lo que te preocupa es empezar justo antes de una crisis, Cartera Permanente frente a MSCI World mide exactamente eso. Todas las carteras están en el simulador de carteras.
Aviso. Esta página es educativa. Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras y nada de lo que aparece aquí es una recomendación de inversión ni una oferta de ningún producto. Los cálculos pueden contener errores. Si encuentras uno, escríbeme.